Después de los 40: risas, cambios… ¡y mucha gracia de Dios!

Hay algo especial que sucede cuando una mujer cruza la barrera de los 40.

Ya no te estresas por todo, aprendes a decir que no sin culpa, ¡y también empiezan a pasar cosas que no estaban en el manual!

Risas, calores repentinos, nombres que se olvidan, gafas que no aparecen (porque están en tu cabeza)… y momentos tan graciosos que solo puedes reírte, suspirar… y agradecer.

Porque después de los 40, no solo cambia el cuerpo: cambia la mirada, el corazón y la relación con Dios.

Cosas que solo una mujer de +40 entiende…

• Buscar las llaves… con las llaves en la mano.

• Olvidarte de lo que ibas a decir… pero recordar la letra de una canción de los 90 perfectamente.

• Ponerte crema en la cara… y que se te olvide si ya lo hiciste. ¡Entonces repites!

• Hacer sentadillas un día y no poder moverte en tres.

• Tener calor a las 3 a.m., luego frío a las 3:07 a.m., y así toda la noche.

• Mirarte al espejo, notar una cana nueva, y decidir: “¡Esta también la hizo Dios!”

Pero entre risas… viene la sabiduría

Después de los 40 te das cuenta de que la vida no se trata de correr, sino de avanzar con propósito. Te empiezas a cuidar no para verte joven, sino para vivir con más energía. Empiezas a decir menos “sí” por compromiso, y más “sí” por convicción.

Los momentos graciosos no desaparecen, pero ahora sabes reírte de ti misma con libertad. Ya no compites, ahora construyes.

Ya no te defines por lo que ves en el espejo, sino por lo que llevas dentro: un corazón que ha amado, luchado, perdonado y crecido.

Un corazón que confía más en Dios

A los 20 querías controlarlo todo.

A los 30 todavía lo intentabas.

Pero después de los 40… aprendes a soltar y confiar.

Ahora sabes que Dios ha estado contigo en cada etapa:

• En tus aciertos y en tus errores.

• En tus lágrimas escondidas y en tus carcajadas sin filtro.

• En tus noches de insomnio y en tus mañanas con café y devocional.

“La mujer que teme al Señor es digna de alabanza.” —Proverbios 31:30

Porque reír también es parte de la fe

La Biblia dice que el corazón alegre hermosea el rostro (Proverbios 15:13), y yo agrego: ¡también suaviza las arrugas!

Dios nos dio el regalo del gozo, no para esconder las dificultades, sino para vivirlas con esperanza.

Así que ríete cuando digas el nombre del perro antes que el de tu hijo.

Ríete cuando tengas que leer los mensajes con el brazo estirado.

Y ríete porque la vida, con Dios, es mucho mejor después de los 40.

Antes de irte…

• No estás sola si vives cambios graciosos.

• Dios no te deja en esta etapa: ¡te sostiene más fuerte que nunca!

• Y aunque el cuerpo cambie… tu propósito permanece, tu fe crece, y tu gozo se renueva cada día.

“Dios no terminó contigo a los 40… solo está calentando motores para lo que viene.”

¿Te has reído hoy? ¿Has agradecido por esta hermosa y divertida etapa?

One response to “Después de los 40: risas, cambios… ¡y mucha gracia de Dios!”

  1. Muy hermoso. Es una etapa dificil. Cada dia despues de los 40 es un nuevo reto , es un …. A ver como me siento hoy! y aprender a gestionarlo.

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