Me llamo Carolina, pero quienes me conocen bien me llaman Carito.
Estoy casada con mi mejor amigo desde hace 15 años y mamá de una niña de 12 años maravillosa que me inspira a hacer la mejor versión de mí.
Este blog nació de un “sí” a Dios.
Por mucho tiempo sentí en mi corazón que debía escribir, que había algo dentro de mí que necesitaba ser compartido. Pero tuve miedo. Dudé. Lo postergué.
Hasta que, en un momento de intimidad con Él, sentí casi como si pudiera escucharlo audiblemente que mi historia tenía derecho de ser contada.
No porque sea perfecta, sino porque ha sido redimida. Porque en medio de los errores, el dolor y los logros, Dios ha estado ahí, guiándome, sanándome y mostrándome quién soy en Él. Este blog nació de mis propios procesos. He tenido días oscuros y momentos de mucha luz, y en cada uno de ellos Dios ha sido mi compañía, mi guía, y mi esperanza.
No soy perfecta, pero sí muy real. Y eso es lo que quiero que encuentres aquí: un lugar donde puedas sentirte acompañada, animada, y libre de ser tú misma.
Aquí encontrarás reflexiones y vivencias sobre temas reales de la vida:
💛 emociones,
🏡 familia,
🤝 amistad,
🙏 fe,
…y muchas de esas situaciones cotidianas donde necesitamos una palabra de aliento, una perspectiva diferente, o simplemente saber que no estamos solas.
Te invito a comentar, compartir tus pensamientos o incluso contar tu propia historia. Juntas podemos crear una comunidad donde haya empatía, fe y propósito.
Gracias por estar aquí. Este blog no es solo mío… también es para ti.
También me puedes seguir in instagram y Facebook
@ Carolina F. Bernal
