Alguna vez has sentido ese suave impulso en tu corazón para hablar de Jesús, pero algo dentro de ti te detuvo? Tal vez fue el miedo a lo que otros pudieran pensar, el temor de ser malinterpretado o incluso rechazado. Si te ha pasado, no estás solo. Muchos creyentes sienten lo mismo.
Hoy en día, la gente puede hablar libremente de casi cualquier tema —éxitos, luchas, sueños— pero cuando se trata de hablar de Jesús, muchos prefieren quedarse en silencio. A veces no es por falta de fe, sino por miedo a ser juzgados o señalados. Aun así, Jesús nunca escondió su amor por nosotros. Él habló la verdad aunque fuera incómoda y mostró amor incluso cuando no fue correspondido.
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” — 2 Timoteo 1:7
El miedo no viene de Dios. Cuando invitamos al Espíritu Santo a nuestro corazón, Él nos da valentía —no para discutir o imponer, sino para amar con firmeza y hablar con ternura. Hablar de Jesús no significa gritar nuestras creencias, sino compartir desde el corazón cómo Su amor ha transformado nuestra vida.
Piénsalo por un momento: cada vez que compartes una parte de tu historia, un momento en el que Dios te levantó o te dio paz, siembras una semilla de esperanza en la vida de alguien más. No tienes que ser perfecto ni tener todas las respuestas. Solo necesitas estar dispuesto.
Hay personas allá afuera que necesitan escuchar que la fe sigue viva. Que la gracia todavía existe. Que Jesús todavía transforma vidas. Y tal vez —solo tal vez— tu voz sea la que Dios quiera usar para recordarles esa verdad.
“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” — Romanos 1:16
El mundo necesita luz en este tiempo —no solo sermones o palabras grandes, sino corazones sinceros que reflejen el amor de Cristo. Sé esa luz. Habla de Jesús con amor. Deja que tu vida refleje Su bondad y que tus palabras lleven Su paz.
Porque cuando hablas de Jesús, no solo cuentas una historia —estás compartiendo esperanza. Y esa clase de valentía tiene el poder de cambiar el mundo.
Reflexión:
Pregúntate hoy — ¿Cómo sería mi vida si hablara de Jesús con amor en lugar de miedo?
Oración:
Señor, dame el valor para hablar de Ti con amor y gracia. Que mis palabras y mis acciones reflejen Tu corazón. Ayúdame a recordar que cada vez que comparto Tu verdad, llevo luz a la oscuridad de alguien. En el nombre de Jesús, Amén.

Leave a comment